Está claro que la red de redes abre un gran abanico de posibilidades para muchísimas empresas.

Cualquier persona, desde cualquier parte del mundo es capaz de ofrecernos sus servicios o productos, sin necesidad de realizar ningún tipo de desplazamiento físico, e incluso, Google traductor mediante, sin necesidad de conocer el idioma.

Podríamos citar miles de casos de éxito, como por ejemplo la venta de espadas que se realiza desde Toledo a toda España o los miles de productos que nos llegan desde china directamente comprados en páginas en ingles y sin que el vendedor conozca la lengua de cervantes.

El caso de los servicios es idéntico y sobre todo, los servicios que pueden ser prestados sin necesidad de presencia física del que los presta.

No obstante existen aún muchísimas empresas que no es que no se planteen vender o promocionarse activamente en internet, sino que ni siquiera tienen presencia.

Internet a día de hoy, como mínimo, es el sustituto de la guía telefónica, si alguien busca por cualquier motivo a nuestra empresa, tengan a bien seguro que no se pondrá a buscar las páginas amarillas, sino que accederá a internet. Está clarísimo que si su empresa no está pueden pasar dos cosas, o que el empecinado consumidor, busque la forma de hallar su contacto o vaya directamente, si conoce la dirección a su negocio o que por el contrario encuentre a su competencia.

Sea cual sea el sector, desde la tienda de barrio, que tiene perfil en twitter para incluir sus ofertas hasta el agricultor que se ha decidido a vender productos ecológicos cualquier puede utilizar Internet para mejorar su negocio.

Evidentemente, es muchísimo más fácil, decir que hacer, en los sectores en los que internet es un canal natural para las ventas, existe una competencia brutal, mientras que en el resto, es necesario exhibir una gran creatividad para llegar a los consumidores.

Piensen sin embargo, poniendo el último ejemplo, en aquel creativo al que le encomendaron publicitar papel higiénico, si dicha persona fue capaz de crear un perrito que corriera detrás del rollo de papel, cualquier producto es susceptible de ser promocionado.